Pasarselo bien aprendiendo y bailando salsa

La pasion por el baile se demuestra bailando salsa
Bailar salsa para disfrutar bailando

No se puede decir que el baile no sea divertido, sino precisamente todo lo contrario. Desde el primer momento que ponemos el pie en una escuela o academia de baile, todo parece que cambia, y si vamos algo tristes o preocupados por cualquier asunto de nuestra vida personal o profesional, de inmediato se olvida por la sucesión de acontecimientos que vivimos mientras estamos aprendiendo a bailar salsa.

Lo primero que hacemos es presentarnos al resto de compañeros y compañeras, y el profesor de salsa que es un puñetero que se las trae, cuando menos lo esperamos nos pregunta el nombre de alguien al azar y si no lo sabemos, algo lógico pues hemos de aprendernos el nombre de varias personas a la vez, nos hace ir a preguntarle de nuevo el nombre. Y está bien, pues lo correcto es saber como mínimo el nombre de la persona con la que estamos bailando.

Luego los pisotones y la coordinación, pues cuando comenzamos a aprender a bailar, sin querer pisamos a alguien o nos pisan, que para el caso es lo mismo. Luego con el tiempo que ya conocemos a los compañeros, las cosas siguen siendo igual de divertidas pues raro es el día que no hay algo nuevo, o una figura con alguna especialidad que hace que nos concentremos en el baile y en los compañeros, y cuando nos queremos dar cuenta, ya han pasado las dos horas de clase, con lo que se nos emplaza para el próximo día.

Cuando ya sabemos bailar, lo que se hace es quedar con los compañeros para ir a los distintos bares a bailar y practicar lo que hemos aprendido en las clases de salsa o el curso de salsa.
Menos mal que llevamos las figuras en los móviles, pero aún así, casi siempre hay alguna que se resiste.